Las pistolas cantaron la muerte
Tom es un buscador de oro que recibe el mensaje de un amigo de su pueblo natal pidiéndole que regrese. Cuando lo hace, encuentra el lugar dominado y atemorizado por el hacendado Señor Scott y su sanguinario hijo Jason, sin que nadie se atreva siquiera a cuestionar su métodos. Todas las personas que podrían procurarle información son asesinados impunemente uno tras otro.