TU, YO Y NADIE MAS
Un viudo cuyo estilo de vida no ofrece nada más emocionante que jugar al póquer con viejos colegas del mundo del espectáculo o levantarle el ánimo a Max Wellington (Burl Ives), un hombre que se niega a hablar, el anciano y retirado actor de vodevil Bill Grant (George Burns) encuentra a una chica escondida en el maletero de su coche. El polizón, una huérfana de 14 años llamada Kate (Brooke Shields), huye de un ladrón de poca monta, DeMesta. Intrigado por su bravuconería y encanto, Bill le ofrece refugio y Kate acepta, siempre pensando en escabullirse más tarde. Sin embargo, las cosas se complican cuando la hija ya crecida de Bill, la sobreprotectora Shirl (Lorraine Gray), su marido Harris (Nicolas Coster) y algunos vecinos metomentodo llaman a la policía. Durante una de sus habituales sesiones de póquer, Bill embauca a cuatro antiguos comediantes como él para utilizar trucos del teatro para mantener oculta a Kate. Ambos desarrollan una mutua admiración. Bill pone en práctica un consejo de Kate y asusta ingeniosamente a Max haciéndole hablar de nuevo. Ella, por su parte, se piensa dos veces gastarse el dinero que le ha cogido y recurre a él para pedirle ayuda. Justo cuando Bill la había convencido para ir a la policía, aparece DeMesta y hacen falta todos los trucos de magia de Bill y Max para dominarle. Cómo se resuelve la situación a satisfacción de todos, incluidos Harris y Shirl, es la deliciosa sorpresa final de TÚ Y YO SOLOS, NIÑA.
