No quiero perderte nunca
"No quiero perderte nunca" parte de una pareja, de dos mujeres aisladas en una casa de campo, para acabar centrándose en una de ellas, en un pasado familiar que la atormenta, que transforma el espacio en el que vive hasta que acaba pareciéndose a su propia mente. A la vez una indagación obsesiva sobre los fantasmas de la memoria y una película de terror radical -entre Bergman y Polanski -, la segunda película de Alejo Levis es como un laberinto en el que el espectador puede acabar perdiéndose, pero del que siempre aprende algo: esos miedos puede que sean los nuestros. A raíz de la pérdida de su madre, Paula tratará de encontrar y expulsar de su casa, y sobre todo de su cabeza, a sus propios fantasmas. En ese viaje interior ella se perderá en el mundo de confusión y oscuridad en el que acabó su madre.
