Espía sin mañana
El KGB soviético y la CIA norteamericana llegan a un acuerdo para eliminar a Gabriel Lee (Oliver Reed), un agente doble que dispone de información suficiente para poner en aprietos a ambos bandos. Ante la amenaza, Lee decidirá huir a Israel y pedir ayuda a su ex compañero de la CIA Sam Lucas (Richard Widmark), retirado en el país hebreo donde se gana la vida como anticuario.
