El artista anónimo
Olavi es un comerciante de arte adicto al trabajo que está a punto de jubilarse. Sospecha que una pintura antigua vale más que su precio inicial de subasta porque su autenticidad no ha sido confirmada y la compra. Cuando la casa de subastas se da cuenta de que ha habido un error con el precio, se vuelve contra él. Olavi debe enfrentarse tanto a la casa de subastas como a sus errores del pasado.
