Clodagh
La señora Kelly es ama de llaves de un sacerdote: devota, parca y rigurosamente honesta, cuida a su cura y a la iglesia con orgullo y, en su mañana libre, lleva a las chicas a clase de danza irlandesa. Es una vida sin sobresaltos, hasta que llega Clodagh y, en su baile, la señora Kelly ve “la mano de Dios”. Pero acoger a Clodagh sería romper las reglas. Se libra entonces una batalla moral entre la honestidad e integridad de toda una vida y la tentación de quebrar normas en nombre de la pasión y el arte.
