All Clowns Are Bastards
Mitchell no es un payaso asesino cualquiera. Ya de pequeño se dio cuenta de que no se sentía atraído por las mujeres de su especie. Por eso vive en una pequeña caseta de jardín, rechazado por su familia. Solo y sin nadie a su lado, secuestra a delincuentes de poca monta aquí y allá. Sólo para no tener que soportar el silencio agonizante de su glorieta. Cuando un día Elena, que huye de su violento ex novio, se instala en la casa de al lado, todo cambia para Mitchell. Poco después de librarse del problema del «ex novio», se enamora de ella. Tanto que incluso renuncia a lo que se supone que le mantiene con vida: La carne humana. Los efectos no se hacen esperar. A medida que comienza su deterioro físico, su familia planea convertirlo de nuevo en un auténtico payaso asesino.